Éste verano hemos estado visitando algunas zonas de nuestra geografía y una de ella nos ha llamado mucho la atención por varios motivos. El primero de ellos por la espectacularidad del paisaje, después por la paz y el silencio que se disfruta en el entorno y finalmente por la posibilidad de fotografiar aves rapaces en sus paredes de residencia en sus continuos vuelos por la zona.

Los mallos son unas formaciones rocosas de piedras calizas de la etapa terciaria y que  fruto de la erosión de los elementos formaron unas pareces espectaculares, de color rojizo. La existencia de hierro y arcillas hacen posible unas imágenes como las que os enseñamos a continuación.

 

Tenemos el Puro, el Mallo Pisón, el Mallo Visera y el Mallo Firé los constitutivos de los Mallos de Riglos.

En un pueblo cercano a Riglos, Agüero, existen otros mallos de la misma naturaleza pero de diferentes formas que, de alguna manera, enriquecen la diversidad de la zona y ofrece otras posibilidades.

Esos parajes, junto al rio Gállego, nos permiten disfrutar de la naturaleza en estado puro, de grandes paseos junto a los mallos, de descensos por el rio y de escaladas vertiginosas a cualquiera de las paredes existentes.

Finalmente, nidos de aves rapaces, como los buitres, quebrantahuesos, alimoches, cuervos… nos permiten disfrutar de paisajes y lugares muy especiales y donde la observación de otras especies de la naturaleza nos reporta sensaciones y enseñanzas difíciles de olvidar.

En definitiva, buscar espacios para fotografiar y hacer lo que más nos gusta siempre nos sorprende y nos enseña cosas nuevas para el día a día que luego vamos a vivir.

Esperamos que os gusten las fotos y pronto nos vemos ya trabajando en cualquier sitio a lo largo del año.

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