Siento que a nuestro alrededor existen cientos de herramientas para conseguir los objetivos que cualquier persona pueda tener a lo largo de su vida.

Objetivos que podemos tener, como por ejemplo: descubrir aquellas cosas que nos gusta hacer, las cosas para las que tenemos el talento suficiente para hacerlas, aquellas cosas que tenemos que decir y aquello que, sin duda, tenemos que callar, con quien nos gustaría asociarnos y cómo voy a hacer para vivir los años que me quedan…

En definitiva, preguntas cuyas respuestas nos van a ayudar a tomar decisiones y a elegir aquello que más nos interese.

Fotografiar para aprender a vivir

Un gran fotógrafo que deberíamos conocer, bien a través de sus libros, bien a través de sus fotografías tiene unas frases que, como mínimo, nos hacen pensar:

“La cámara fotográfica es para mí un cuaderno de bocetos, el instrumento de la intuición de la espontaneidad, la controladora del instante que, en términos visuales, cuestiona y decide a la vez. Para significar el mundo es necesario sentirse implicado en lo que se encuadra a través del visor.»

Fotografiar para aprender a vivir

Esta actitud exige concentración, sensibilidad y sentido de la geometría. Es a través de una economía de medios y sobre todo del olvido de uno mismo con lo que se llega a la simplicidad de la expresión.

Fotografiar es retener la respiración cuando todas nuestras facultades convergen para captar la realidad que se escapa. Es entonces cuando la captura de una imagen produce una gran alegría física e intelectual.

Fotografiar para aprender a vivir

Ese instrumento que puede hacer que, olvidándonos de nosotros mismos, encontremos respuestas a nuestras preguntas…. Ese instrumento que desde una caja de zapatos a la mejor máquina de hacer fotografías, pasando por la polaroid o el móvil, puede jugar con nuestra intuición o con nuestra sensibilidad renegada y ofrecernos la luz necesaria para obtener esas respuestas que siempre hemos querido tener.

Fotografiar para aprender a vivir

Me impresiona que a través de la imagen podamos entrar en nuestros sentimientos y en nuestras sensaciones. Me impresiona darme cuenta que la alegría es contener la respiración al captar la realidad en un solo instante que, en definitiva, contiene la totalidad de nosotros mismos y que refleja, sin lugar a dudas, aquello que somos en cada instante.

Me impresiona que la mejor manera de conocernos y aprender aquello que necesitamos para vivir sea captar instantes de realidad desde un olvido personal y una concentración en el momento.

Fotografiar para aprender a vivir

Tengo un gran camino que hacer y lo primero que voy a hacer es tomar una imagen… la que sea… pero tomar una imagen concentrado en ella.

Play Video